Un minuto después
Fernando volvió al carro con una expresión de confusión.
—La señorita huyó cuando me vio.
Alex le lanzó una mirada, vio su expresión agraviada y le preguntó.
—¿Adónde ha ido?
—Mirando la dirección, parece que es al lavabo.
—Entonces ve a la salida y sigue esperándola.
Fuera como fuera, ella saldría, pensó Alex en su mente.
—Señor, ¿por qué no baja y espera usted mismo? ¡Eres demasiado insincero!
Alex quedó sin palabras.
¿Era porque no quería bajar y esperar?
Acababa de foto