—Primero, dime qué pasó exactamente —dijo Mateo mientras agregaba—: Los demás también están en camino. Puedes decírmelo y se lo transmitiré.
Antes de que Noa pudiera hablar, la agente de Alvaro, Alma, se acercó.
—Señor Fernández, hola. ¿Es usted el cuarto hermano de Alvaro? Mi nombre es Alma y soy su agente.
Un agente, ¿verdad? Mateo entrecerró los ojos al mirarla.
—Estaba presente en el lugar cuando ocurrió el incidente, así que sé muy bien lo que sucedió. Permítame explicárselo.
Mateo miró a s