En cuanto a eso, Alex no pudo refutarlo.
Al principio, solo la ayudó porque estaba preocupado de que le pasara algo. Incluso si la niña de ese día no hubiera sido ella, si hubiera sido otra persona, él habría hecho lo mismo.
Pero Alex siempre había pensado que al ayudarla, llevarla a casa, regalarle un pastel de cumpleaños y enviarla de vuelta, esa era toda la historia entre él y la niña que se encontró en la calle. Nunca imaginó que ella le llamaría al día siguiente para preguntarle su nombre e