¿Asco?
Al principio, Noa no tenía ese pensamiento, pero cuando se encontró con la fría mirada de Alex, cambió de opinión sin sentir la necesidad de darle una explicación. Además, no había nadie más en el auto, excepto el conductor en quien confiaba, por lo que Noa no tenía que fingir y le complació ver a Alex descontento.
Sin embargo, Noa decidió quitarse las gafas oscuras y hablar con frialdad, diciendo: "Si ya lo sabes perfectamente bien, ¿por qué tienes que confirmarlo conmigo?" Alex quedó si