Mundo de ficçãoIniciar sessãoDicen que un corazón roto duele tanto como un infarto al corazón. Siempre creí que eran patrañas. ¿Cómo podía doler tanto una traición? Sí, era triste y fuerte, pero no podía ser tan malo, ¿cierto?
Tenía dos semanas sin saber de él.
Guillermo había desaparecido de mi vida en un instante. Y me habría gustado decir que estaba bien, que no pasaba nada y que ahora era feliz, pero







