¿Te amo? ¿Cuándo aquellas palabras habían salido de mi boca? ¿Lo hice? Y no lo recordaba, fue entonces cuando logré estar un poco más estable.
Observe al teniente, aquel que seguía allí, solo observándonos, un poco incómodo, mientras podía notar que no sabía cómo abarcar la situación entre nosotros.
― ¿No es así teniente? Solo estaba echando los cumplidos que decía de mi esposo…
El hombre tan rojo como un tomate hablo afanado, mientras Elrod, solo me observaba fijamente a mí.
―Por supuesto, el