No hubo palabras entre ellos, solo movimientos de manos y cabeza, indicaciones silenciosas de parte de ambos para no quedar en descubierto si es que habían más personas dentro, sobre todo debajo de ellos. Lo cual era bastante posible. Por experiencia siempre eran más de uno o dos los que custodiaban lo que sea que estuvieran reteniendo o protegiendo. En este caso reteniendo... Ya bien se sabia que se trataba de un secuestro.
Pisando con cuidado, acercándose a la escotilla Jacob no pudo ver abso