Fue a medio camino que Matt lo notó, más bien, lo sintió, como si alguien estuviera mirándole a lo lejos, siguiéndole el paso con precaución. Y por supuesto aquello logró que Matt se pusiera en alerta, porque ahora estaba seguro de que no estaba siendo paranoico. Su espina dorsal recibiendo ráfagas de escalofríos. Y algo le decía que no estaba siendo precisamente seguido y observado por algun guardaespaldas conocido, y si este fuera el caso, no había porque mantenerse a distancia o en discreció