Mundo ficciónIniciar sesiónYa era domingo por la noche y James ya tenía en manos el contrato que le otorgaba el poder ilimitado a Zev Dawson sobre la Empresa de Harrison. Oliver no había estado muy feliz cuando se lo entregó, pero bien, James no esperaba que algo así pasara. Ni él mismo se había sentido feliz o algo por el estilo por ello, sin embargo, el pensamiento de que estaba vendiendo su alma al diablo ya no estaba presente. De alguna manera lo







