-Capítulo 114-

Al despertar, lo primero que hizo Ryan fue quedarse muy quieto en su lugar, manteniendo su mirada fija en el bonito chico ante sus ojos, el cual obviamente se encontraba acurrucado a su costado, con brazo y pierna sobre Ryan. Esto era lo mejor de las mañanas. A Ryan no le importaba el sonido que emitían los pájaros, tampoco el casi brillante sol que se colaba por las cortinas levemente entreabiertas; Esas cosas eran tan mínimas, siquiera

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP