Así sin voltear la mirada para no arrepentirme decido no volver a mi trabajo, tomo ese tiempo para iniciar los preparativos para la inauguración del restaurante.
Una mañana antes de la ignauguracion, poniéndome de acuerdo con Franco, llevo a la señora Isabella al local.
—¿Qué hacemos?
—Señora Isabella recuerda que un día le dije que le tenía una sorpresa.
—Sí, claro que me acuerdo.
—Pues aquí la tiene, abra usted la puerta.
La señora Isabella abre la puerta y q