Inicio de semana. Recibo la llamada del director para darme información sobre la hora exacta que debemos estar en la academia, para salir a la ciudad donde se va a dictar la conferencia.
Estoy terminando la conversación con el director cuando el celular vuelve a sonar, sin darme cuenta quién está llamando respondo.
—Dígame director.
—No soy el director, me imagino que te refieres al director de la academia.
—Sí, por supuesto a él me refiero, hola Richard.
—Hola beb