Nelson nos observó a ambos con recelo después de haberle dado la devastadora noticia sobre la enfermedad de mi hermana. A pesar de la gravedad de la situación, su desconfianza hacia Luis José era evidente. Había algo en él que no le inspiraba confianza, y Nelson no estaba tan lejos de la verdad.
—Lamento mucho lo de tu hermana —dijo Nelson—. Espero que todo se solucione. Pero me imagino que no les molestará que los acompañe. Entre los tres podremos conversar mejor sobre el problema de Abril, ¿n