Capítulo94
Diego frunció el ceño.

—Madre, los mensajes que enviaste fueron ayer por la madrugada. Sabes que hay una diferencia de horario entre Milaglandia y nuestro país. Por supuesto que no pude responder en ese momento.

Alejandra sonrió irónicamente.

—Diego, te he conocido desde que eras pequeño. ¿Realmente crees que no puedo ver a través de tus trucos? No intentes mentirme. Aunque haya una diferencia horaria, podrías haber respondido mi mensaje ahora.

Con tacones de cinco centímetros, Alejandra avanz
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