Laura no pudo evitar abrir la boca con sorpresa, mirando fijamente a Manuel sin parpadear. —Manuel, ¿por qué confías tanto en mí?
—Ni siquiera yo misma tengo tanta confianza.
Manuel sonrió avergonzado.
—Es porque en primer año eras la presidenta del comité de eventos y organizaste obras de teatro enormes. Lo hacías todo de maravilla, Laura. No creo que esto sea demasiado para ti.
Una cálida sensación inundó el corazón de Laura. Si bien parecía una confianza ciega, realmente la reconfortó mucho.