CAPÍTULO 32
—Yo fui el que te llevo de la mano y te entregó a la directiva del orfanato—me confiesa.
Siento como si me hubieran dado una bofetada.
—¿Tienes un chiste mejor que ese? Por Dios ¡déjame ir!
—¿Por qué te mentiría con algo así, cariño? —vuelve a tocarme el rostro y yo echo la cabeza hacia atrás.
Su forma de mirarme, tan obscena, me daba miedo.
¿Mark estaba enterado de que yo estaba aquí? ¿Y Nick?¿Dónde estaba metido Nick? Si yo estaba con él…
—Yo amaba a tu madre, Luz—empieza a decirm