El resto de la fiesta es algo confuso ante mis ojos, bailamos y seguimos riendo sin parar, pero yo… No puedo dejar de pensar en esa mujer, la manera en la que ella me habló y como me empujó contra la pared, es aterrador.
Después de una noche tan maravillosa, los cuatro regresamos a casa, cuando pasamos por la puerta principal, William y Aaron casi caen al suelo por lo ebrios que estan, asi que mirándonos en medio de la oscuridad del salón, Summer y yo nos reímos, ayudando a nuestros respectivas