Mundo ficciónIniciar sesiónCerré mis ojos por última vez recordando su traición, cuando los encontré en mi casa teniendo sexo, cuando me hizo firmar y entregar todo lo que con tanto esfuerzo obtuve, eso era lo que necesitaba para armarme de valor y entrar a esa oficina que conocía tan bien
— Buenos días señores. — mi voz sonaba fuerte y firme, poco a poco una sonrisa se formó en mi cara, Oriana estaba sentada a un costado de la mesa y autom&aacu







