Giovanni, hacía a kilómetros de distancia, se encontró atrapado en una vorágine de celos y furia que le fue imposible contener. Esa foto que acababa de recibir era más letal que un golpe físico.
A su alrededor, el ambiente era denso, oscuro; una habitación fría y aislada donde había arrinconado a dos hombres con claros signos de agotamiento y terror.
Sus rostros reflejaban el miedo y la fatiga después de horas de interrogatorio, pero Giovanni no les prestaba atención, al menos no en ese momen