Bruce se acercó a Darius Pound y le ofreció una botella de cerveza. Hacía dos días que las personas que envió por él, lo encontraron. Él lo había mantenido en un pequeño apartamento alejado de la ciudad. Cerca de donde vivía Camille y su hijo.
—No es que me queje de este apartamento, pero me prometieron un trabajo con buena remuneración. —le dijo Darius, siguiendo con la conversación que mantenían—. Hasta ahora me han mantenido aquí, escondido, sin darme detalles de mi nuevo trabajo.
—Todo a su