—¿Esas personas no tienen nada que hacer que estar molestándote? ¡Que se busquen un oficio! —exclamó Evaline enojada.
La mujer estaba indignada. Su hija le había contado el encuentro que había tenido con Bruce y eso la puso colérica.
—Habla bajo, mamá, no quiero que mi papá o mis hermanos te escuchen —le pidió Camille susurrando.
—Lo siento, cariño, la ira pudo conmigo —se disculpó Evaline.
Las dos mujeres querían evitar una tragedia. Los hombres de la familia habían expresado su disposición a