Dominic traga en seco, se incómoda por las palabras de su hija y de como a ella se le han cristalizados lo ojos. ¿Acaso ya sabe la verdad? Se pregunta a sí mismo angustiado.
—¿Cuándo escuchaste eso? —se aterra por un momento, aunque trata de averiguar que es lo que sabe antes de aceptar.
—Cuanfo recibiste a Owen, ni siquiera puedo llamarlo abuelo, como me repugna —hace una mueca de disgusto.
—Respeta Peyton —le advierte con su dedo.
—No, no voy a respetar a alguien que ni siquiera me quiso