Su viaje a Italia se llevó a cabo esa misma noche. Lamentablemente, no podía hacer nada para evitarlo y terminó resignándose a su destino demasiado pronto.
—Serás parte del grupo de chicas exclusivas —le informaron al bajarse del avión privado.
Anastasia no había vuelto a ver a aquel individuo que, se suponía, la había comprado. Sin embargo, acababa de enterarse de cuál sería su verdadero trabajo.
—¿Chicas exclusivas? ¿De qué están hablando? —se horrorizó ante la idea de que fueran a prostitui