9. Respuesta
Isabel
Ni siquiera tiene cuidado en mi, en cuanto escucha a la españoleta se queda estático con los ojos casi saliendo de sus cuencas; se acerca y se coloca a mi lado, cosa que no le hace nada de gracia a la "señorita", frunce los labios aguantando las ganas de gritar y da unos pasos en nuestra dirección.
—Me explicas esto por favor —habla entre dientes simulando una sonrisa
—Lo hablamos más tarde, creo que ya te había presentado a mi esposa —igual de hipócritas.
—A mi ni me metan en sus