Madeline levantó la vista para contemplar esa miserable sonrisa. El hombre era un extraño, pero ella sentía que se habían encontrado antes.
Ella estaba segura de que él debía haber sido un enemigo suyo antes de ella perder la memoria, o él no haría algo tan extremo, y mucho menos diría algo como "nos volvemos a encontrar".
Tanner se agachó para agarrar la delicada barbilla de Madeline mientras ella lo miraba con una mirada certera y analítica.
“Tch. ¿Qué? ¿No recuerdas a este viejo amigo tuyo