Este era el sexto año.
Seis años pasaron, en un abrir y cerrar de ojos.
Madeline apoyó el dedo en la cerradura de huellas dactilares y abrió la puerta del apartamento. En ese momento, sus pensamientos divagarón. Recordó cómo fue encarcelada injustamente y cómo fue torturada, durante todos esos años allí.
No podía olvidar cómo fue inducida a la fuerza a dar a luz, por aquellas reclusas, en esa noche de tormenta.
¿Cómo podría olvidar que al día siguiente era el cumpleaños de su hijo?
Sin emb