En un principio Ava tenía algo que quería preguntarle, pero ahora que estaba sentada en su coche, no sabía cómo empezar la conversación.
Ella miró los coches que pasaban por la ventanilla del coche. Una ráfaga de desolación se plantó de repente en su corazón.
"Si he adivinado bien, aceptaste subir a mi coche porque quieres preguntarme algo, ¿no es así?". De repente, Tom rompió el silencio dentro del coche.
Ava volvió en sí y miró al hombre que conducía.
Tom la miró de reojo con una leve sonr