Después de conducir hasta allí, Naya estaba un poco indecisa mientras permanecía sentada en el coche. Sin embargo, ya que estaba allí, ¿cómo iba a regresar en ese momento?
Ahora, tenía que ir.
Después de pensarlo un momento, Naya se bajó del coche y se dirigió directamente a uno de los lugares para estacionar.
Aquel día, no creía que nadie la hubiera fotografiado ni grabado con ninguna cámara de vigilancia. Sin embargo, ya no estaba tan segura.
Era porque la policía se acercó a ella para i