Probablemente no habían muchas personas que pudieran ser tan optimistas y tranquilas al enfrentarse ante tales rumores y críticas, no obstante Ava era una de ellas.
“Vamos, entonces. Te acompañaré”. Madeline se dio la vuelta y buscó una tableta del asiento trasero de su coche. Luego, tomó la mano de Ava y se dirigió directamente a la puerta.
“Maddie, ¿realmente no tienes miedo de que te implique y de que te persigan y reprendan estos supuestos testigos justicieros?”. Ava también miró a Madelin