Cuando escuchó lo que había dicho Madeline, Hannah asintió levemente, pero sus ojos estaban llenos de dudas y desdén. “Eveline, pareces tener mucha confianza”.
“Si no tienes esta confianza, los clientes no pagarían un alto precio para pedirme que les haga el perfume”.
“Ja”. Hannah se rio entre dientes, expresando su desafío. “Creo que no importa lo que sea, siempre que lo hagas en serio, mientras trabajes duro en ello, ¡serás recompensada! Puede que seas bueno en la elaboración de perfumes, pe