Madeline cerró suavemente la puerta después de entrar.
Aparte de Shirley, que estaba durmiendo en la cama, no había nadie más en la habitación.
Shirley no llevaba mucho de haberse quedado dormida, así que aún no estaba en un sueño profundo. Cuando escuchó los pasos de Madeline, de repente abrió los ojos.
Cuando vio a Madeline acercándose a ella, Shirley pareció congelarse brevemente. Una expresión de sorpresa entonces apareció en su rostro, pero no pareció entrar en pánico.
Como ella no podí