La primera razón era exponer a Ada, la segunda razón era que quería ver a Shirley.
Madeline los siguió y llegó a la habitación de Shirley.
Aunque ella no entró, vio a Carter preocupado mientras se apresuraba al lado de la cama de Shirley.
Él no se veía tan feroz y despiadado como lo había sido frente a Ada. Se acercó a Shirley, quien parecía aterrorizada, y la jaló hacia sus brazos para consolarla gentilmente.
“Shirley, no tengas miedo. Estoy aquí”, la consoló Carter pacientemente.
Uno sabr