Su dolor era tan grande que no podía emitir ningún otro sonido. Solo podía acurrucarse en el suelo mientras tosía fuertemente.
Carter se acercó y pisó los dedos de Ada.
El dolor hizo que a Ada se le acumularan lágrimas en las comisuras de sus ojos e hizo que sus huesos temblaran.
Sin embargo, ese no fue el final del castigo de Carter. Él se agachó. Su aura oscura envolvió a Ada. Sus dedos largos y delgados agarraron el cabello de Ada. “¿Sabes lo que se siente estar desfigurado y tener las pie