Ada dejó escapar un suspiro de resignación.
"Carter, sé que tiendo a ser obstinada y caprichosa, pero no soy tan desalmada y cruel. Deberías ir a consolar a la señorita Brown. Ella debe sentirse especialmente...".
Sin esperar a que Ada terminara su oración. Carter la dejó y caminó directamente hacia Shirley.
Carter miró de reojo a la casa carbonizada que había sido quemada hasta su estructura. Sus cejas se tensaron cuando el olor a quemado golpeó sus fosas nasales.
Él se acercó a Shirley,