El dolor era tan grande que Shirley casi perdió el conocimiento. En medio de su aturdimiento, ella solo escuchó a alguien que seguía llamándola por su nombre.
"¡Shirley, Shirley!".
La voz sonaba nerviosa y preocupada, y Shirley sintió que estaba soñando.
Habían pasado tantos años desde que había sentido esto. La única vez que Shirley había visto a sus padres preocuparse por ella fue cuando era más joven. Ella nunca lo había experimentado desde entonces.
Ella no sabía lo que se sentía tener