“...”.
Jeremy tartamudeó; sus palabras se atascaron en su garganta.
Jeremy tembló ante los ojos de Madeline que lo miraban fijamente.
“Linnie, yo...”.
“¿Linnie?”. Madeline repitió la palabra y de repente dejó escapar una risa leve pero fría. “¿Qué te pasa? El hombre al que más quiero, pero que más me odia me llama ahora Linnie”.
Madeline soltó una risita y se levantó lentamente.
Jeremy quiso ir a apoyarla, pero fue rechazado con desdén por Madeline.
Él se dio cuenta de que Madeline no es