En el restaurante del hotel.
Carter sostenía la copa de vino, contemplando la vista nocturna por la ventana con una expresión fría.
Un rato después, se escuchó el sonido de unos tacones altos acercándose.
Sin mostrar ninguna emoción, él tomó un sorbo del vino tinto y sacó con tranquilidad la pequeña bola de cristal que llevaba encima. La sostuvo en la palma de la mano y jugó despreocupadamente con ella.
"Carter". Entonces llegó la encantadora y suave voz de la mujer.
Sin molestarse en gir