Después de escuchar eso, Madeline ya no se sintió dolida ni triste.
Todo el dolor que tenía había sido curado por ese hombre en ese momento.
Cuando estaba a punto de llorar, Jeremy extendió sus brazos y la atrajo hacia su abrazo.
"Linnie, deja de pensar en exceso. Solo te tengo a ti en mi vida y eres la única mujer que amo". La cálida promesa del hombre resonó junto al oído de ella.
Madeline asintió con lágrimas en los ojos. Su voz tembló al decir: "Lo sé".
Ella lo sabía. Siempre supo que é