Capítulo 84. El fruto del amor.
— Gran trabajo mi amor, eres maravillosa, te amo muchísimo, gracias por ser mi esposa, por nuestro bebé y por ser muy fuerte. — Dijo Lucien, después de darle un beso en la frente, apenas el llanto del bebé se escuchó.
— Dime que esto es real y que estás aquí por favor. — Susurró Aria con sus ojos cristalizados y muy agotada, alegre por escuchar el llanto de su bebé, pero con miedo de que la visión de Lucien no fuese real.
— Por supuesto que lo es mi amor, nuestro bebé, nació ya, yo estoy bien