GLYNDON
Los ojos de la mujer monstruo me miran de forma altanera, sé que trata de intimidarme, pero no lo logra, no ahora, cuando era una niña indefensa, sin alguien que me diera amor, podía hacerlo, ahora no, soy grande, soy fuerte, pero hay algo en su sonrisa que me eriza la piel, que hace que el estómago se me revuelva.
“Eres un maldito error, el producto de una violación”
“Pequeño monstruo, nadie nunca te va a amar”
“Estás dañada, estás rota, nadie quiere a las muñecas usadas”
De pronto,