Capítulo 37
Ades Zisis
Aparte de la espectacular noche que pasé entre los brazos de Violeta, el saber que no la vería en unas horas porque fue secuestrada por su mejor amiga; me ponía más ansioso y deseoso por verla. Solamente contaba los minutos para que ella llegase y así, poder besarla y abrazarla como tanto me gusta. Sin embargo, cuando llegué a la casa que ocupo aquí; me llegó un mensaje de mi hermano al móvil diciendo que el gerente del hotel quería hablar urgentemente conmigo. Algo que