79. Una...
Capítulo 79. Una gran persecucion.
El sótano del viejo hospital estaba en penumbras. Santiago y Martín corrían por los pasillos estrechos con los documentos apretados contra el pecho, sintiendo la humedad en cada respiración. Las luces de seguridad parpadeaban, y un pitido constante retumbaba en el aire: las alarmas ya habían sido activadas.
-- ¡Rápido, por acá! – susurró Martín, tirando de su brazo.
Santiago miró hacia atrás: dos guardias con linternas descendían por la escalera metálica, armados. No era una simple guardia de seguridad, sino hombres entrenados. Los pasos resonaban como martillazos sobre el cemento.
De pronto, una cámara en la esquina giró hacia ellos con un clic mecánico. Santiago la reconoció de inmediato: no era casualidad, alguien los estaba guiando.
-- Nos están mirando... sabían que vendríamos aquí – murmuró entre dientes.
Martín apretó los labios, entendiendo al instante que había sido Caroline. Ella les había abierto la puerta demasiado fácil,
¡Qué tontos habí