62. El juego...
Capítulo 62. El juego que no elegimos.
No hubo palabras. No hicieron falta. Ella se levantó, él se acercó, y cuando sus manos se rozaron, fue como si el aire desapareciera. El afrodisíaco que corría por sus venas no era nada comparado con el deseo acumulado que los envolvía.
Salieron del bar como ladrones huyendo de una escena de crimen, riéndose entre besos urgentes que apenas les dejaban respirar.
Los jovencitos felices por haber ganado esta vez estiraban sus manos para recibir su botín, la o