—La experiencia resulta más placentera cuando no permites que el miedo te domine —emite viéndola de reojo—. Quizá la próxima vez que subas a un avión no sentirás nada, el miedo se esfuma apenas comienzas a hacer algo con frecuencia.
Horas más tarde, el avión aterrizó en la pista, los pasajeros se disponen a bajar cargando sus equipajes. Willow que se encuentra dormida en el asiento, se despierta al sentir que zarandean su cuerpo, abre los ojos y nota a Kyllian de pie mientras la observa.
—¿Eh?