Willow cubre su boca sorprendida, observa a la señora Susanne, el señor Jean Pierre, Zander junto a Megan y su pequeña hija Madison. Todos están allí, entonces de repente Kyllian se acerca a ella y se inclina en una rodilla mientras abre una cajita de terciopelo.
— No hay un solo día que no te ame con locura. Te has convertido en mi fuerza, en mi seguridad y en mi felicidad. Y aunque no soy el hombre perfecto, desde que te conocí, me he esmerado por ser la mejor persona para ti. No hay nadie me