Capítulo XXXVIII. Advertencias
Se escuchó como eonard azotó la puerta al salir y a pesar de que no deseaba hacerlo terminé por dar un par de suspiros debido a la frustración.
- Mi Señora - Ángel se acerca con cuidado - ¿todo está en orden? - me pregunta con el afán de calmar mis ánimos.
- Sí Ángel - digo cerrando los ojos - todo está bien doy un último suspiro intentando controlar la frustración que siento - anda, ahora tenemos que encargarnos de Amelia - camino hacia donde están Pablo y mi hermana.
- Si me lo permite mi