Capítulo IX. La boda imposible
- Dile que salga de aquí, necesito hablar contigo a solas - le ordena Martha a Leonard, refiriéndose a mi como si fuese una mascota recién rescata del abandono. Hay un silencio incómodo entre los tres, es como si Leonard se debatiera entre tenerme de su parte y en tener satisfecha a su asquerosa madre.
- Isis, por favor déjanos solos - me dice mi nuevo jefe.
- Bien, estaré en mi lugar de trabajo si necesitas de mi Leonard - le dije en un intento de seducción solo para hacer rabiar a Martha Boure