Piter se fue a presentarme a todo el mundo y a lo largo de nuestro paseo recibí muchos cumplidos y, por supuesto, no faltaron los ceños fruncidos de los acompañantes y las mujeres al verme, momento en el que agradecí mentalmente a mis amigos que hubieran venido a ayudarme con este aspecto.
La conversación transcurrió con fluidez, Piter me incluyó todo el tiempo, atento a mis pensamientos sobre cualquier tema, haciéndome sentir a gusto, me sentía muy cómodo entre aquellas personas, aunque no for