—Así es Emily.
—¿Ya cumpliste con tu deber, no?
Suspiro.
—Emily… —me interrumpe.
—Tienes una esposa, lo entiendo y espero que también me entiendas.
—¿Entender que?
—Voy a pedir toda la custodia de Amanda.
—Ni loco, ¿Con que lo harás? ¿Con mi dinero? Ambos sabemos que yo ganaría esa custodia, porque a pesar de mi ausencia, he sido más padre de Amanda que tú de ella, siempre cuando tienen algo recuerdes a mi y si de casualidad llegas a ganar la custodia, ¿A quien recurrirás?
—Es eso o que