—Ese hotel al que pidió que fuera, ¿es de ella? —pregunto caminando a mi oficina.
—Parece que sí —Odette me sigue.
Me siento en mi oficina y busco en mi cartera mi maquillaje de emergencia para comenzar a retocarme un poco.
—¿Qué tal su aniversario ayer?
—No llegó —respondí algo sentida.
—Oh, lo siento mucho —se queda en silencio.
—No te preocupes.
—Igual se ve radiante.
—Claro, de lo enojada que estoy con él, pero que vea cómo se va a esforzar porque no se la voy a dejar fácil, él si